Bolivia perderá libertad económica con la nueva Ley de Servicios Financieros

Bolivia perderá libertad económica con la nueva Ley de Servicios Financieros

armando mendez
Armando Méndez
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En la medida que la Ley de Servicios Financieros, recién promulgada, vaya implementándose, el índice de libertad económica de Bolivia irá disminuyendo, advirtió ayer el analista económico y expresidente del Banco Central de Bolivia, Armando Méndez.

Explicó que todos los años la Fundación Heritage y el The Wall Street Journal publican un indicador internacional denominado libertad económica y que desde el año 2000 a la fecha Bolivia ha ido deteriorando su calificación al extremo que hoy la China tiene mejor calificación que el país.

Armando Méndez estuvo en el conversatorio sobre la nueva ley de bancos realizado ayer en la sede de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba. - Daniel James Los Tiempos
Armando Méndez estuvo en el conversatorio sobre la nueva ley de bancos realizado ayer en la sede de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba. – Daniel James Los Tiempos

El índice de libertad económica son 10 medidas económicas creadas por la Fundación Heritage y el The Wall Street Journal con el propósito declarado de medir el grado de libertad económica en los países del mundo.

Méndez, a tiempo de señalar que uno de los referentes que maneja este índice es el de libertad financiera, refirió que, con la nueva Ley de Servicios Financieros, Bolivia está dando señales al mundo de que se está reduciendo, aún más, la libertad de las entidades financieras para entregar créditos y pactar tasas de interés.

“Mi conclusión es que cuando se vaya poniendo en práctica la nueva ley, este índice de libertad financiera irá bajando; por tanto, irá bajando el índice total de libertad económica y Bolivia se situará a nivel mundial como un país que en lugar de aumentar su libertad económica la irá disminuyendo”, sostuvo.

Méndez explicó que la nueva Ley de Servicios Financieros representa un cambio de 180 grados, cuando establece que todas las actividades de las entidades financieras estarán bajo una política de control de precios, mediante la cual el Estado decidirá qué porcentaje de la cartera de créditos debe entregar la banca al sector productivo y de vivienda.

Refirió que, con este cambio fundamental, el Gobierno pretende que el Estado boliviano debe dirigir a la banca en cuanto a qué sectores deben recibir los créditos, para alcanzar un mayor desarrollo productivo y económico.

En la medida que dentro de 90 días se tendrá recién la reglamentación de la referida Ley, dijo que nadie sabe cuál será la tasa de interés máximo para los créditos.

Hay varias interrogantes

El expresidente del Banco Central de Bolivia dijo que será muy difícil establecer las tasas de intereses, mediante decreto supremo, considerando que el mercado crediticio financiero boliviano es altamente complejo, comparado con el año 1985, y bastante desarrollado en bancarización, comparado con México y Brasil.

“Con una población de 10 millones de habitantes, Bolivia tiene más de 6 millones de depósitos, más un millón de gente que tiene créditos, más de 4 mil oficinas o puntos de atención, en infraestructura”. Dijo que Bolivia tiene una variada y diferenciada tasa de intereses en crédito empresarial, en pequeñas y medianas empresas, en microcrédito, vivienda, en consumo y otras.

“Las diferencias se dan incluso entre bancos, entre fondos financieros, entre mutuales y entre cooperativas. Las tasas son diferentes en cada grupo, aún más al interior de los bancos, los fondos y mutuales también son diferentes”, sostuvo y agregó que existen muchas interrogantes sobre la definición de los intereses.

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