Home / Blogs, Opinión y Análisis / La nueva ley de bancos y la política monetaria

La nueva ley de bancos y la política monetaria

Tweet about this on Twitter19Share on Facebook13

untitled-BCBJuan Antonio Morales

Página Siete

La nueva ley de bancos, centrada en la regulación de empresas de intermediación financiera, tiene esencialmente un alcance microeconómico. Sin embargo, algunas de sus disposiciones tienen también efectos macroeconómicos que pueden afectar negativamente a la política monetaria. En efecto, los límites a las tasas de interés y las obligaciones de asignación del crédito por sectores estrecharán aún más los canales de transmisión a la economía de los dos precios claves que manejan los bancos centrales modernos, que son la tasa de interés de corto plazo y el tipo de cambio.

Es importante hacer notar que la guía de la tasa de interés por el Banco Central, que además se hace mediante mecanismos de mercado, tiene objetivos monetarios, mientras que su fijación por medios administrativos, como lo dispone el todavía proyecto de ley de bancos, tiene más bien objetivos distributivos, para favorecer a los prestatarios. Estos objetivos distributivos, que serán objeto de largas y complicadas negociaciones políticas, le quitarán flexibilidad a las tasas de interés, necesaria para una buena conducción monetaria.

La obligación de asignar créditos por sectores intensificará la rigidez de precios y los efectos negativos de la fijación administrativa de tasas de interés. Empero, es posible que los techos para las tasas de interés se fijen en niveles tan altos que no constituyan una restricción. Una vez más la fraseología le habrá ganado a la sustancia

Es cierto que las tasas de interés de política monetaria del BCB no han tenido en el pasado, ni lo tienen ahora, mayores efectos en el desempeño del sector financiero ni de la economía, salvo en épocas de crisis. Por el todavía escaso desarrollo financiero, las metas de la política monetaria se fijan en términos de cantidades más bien que de precios. Sin embargo, mirando hacia adelante y viendo lo que hacen los países vecinos (Brasil, Chile, Perú, Colombia y, más lejos, México), que tienen a la tasa de interés como principal instrumento, nos estamos negando la posibilidad de una modernización, en el futuro, de la política monetaria.

Al contrario de lo que está pasando en la mayoría de los países de la región, seguiremos empleando el modelo de 1960 de programación monetaria del Fondo Monetario Internacional, con sus metas de reservas internacionales y de crédito (neto) del BCB tanto al Gobierno como al sector financiero. Ese tipo de programación fue diseñado para otra coyuntura internacional, cuando no nos llovían tantos dólares, y para sistemas financieros más pequeños y rudimentarios. Además el cumplimiento de las metas de esa programación depende ahora más de la política fiscal que de la política monetaria. Más aún, son los retiros de depósitos en el BCB que hace el sector los grandes determinantes de la cantidad de dinero en la economía. Los préstamos a empresas públicas, que sea dicho de paso no están en los protocolos de los bancos centrales modernos, tienen también efectos monetarios. Con tasas de interés fijadas administrativamente la dependencia fiscal de la política monetaria será aún mayor. Una vez más se habrá regresado a un par de décadas hacia atrás.

Como alternativa a una política monetaria de tasas de interés se podría tener una política cambiaria dinámica. Para que ella sea eficiente es necesario que las tasas de interés sean libres y sin servidumbres. Por efectos de la llamada paridad de las tasas de interés la composición del dinero entre bolivianos y dólares seguirá las preferencias del público. Más importante, le dará espacio a la política cambiaria.

Las fallas de la nueva ley de bancos y las ineficiencias derivadas de ellas no harán sentir sus efectos inmediatamente. Puede que pasen varios años pero podrían llegar en el peor momento posible, por ejemplo, cuando necesitemos proteger al país de una eventual caída de ingresos de exportación.

Tweet about this on Twitter19Share on Facebook13